Leyendas negras

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Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también la vuestra guardarán (Juan 15, 20).

Leyendas negras de la Iglesia Católica
Existen muchas críticas a la Iglesia Católica muy exageradas y mitificadas: pederastia, Papas pecadores, riquezas de la Iglesia, críticas al celibato, criticas al trato de la mujer, etc. No te pierdas este programa que discierne entre el mito y la realidad, dando respuesta a muchas críticas que se le hacen a la Iglesia Católica, que no son más que mitos.

Al final, a pesar de los pocos escándalos reales de la Iglesia podemos seguir creyendo en ella, pues la misma Iglesia condena los pecados que cometen sus miembros. No olvides que el verdadero motivo de las críticas es la fidelidad a la verdad, que siempre molesta a los que no quieren escucharla. Lo demás, simplemente suele ser un arma más para atacarla, de ahí que exageren mucho los fallos, mientras ignoran la amplia mayoría de las cosas buenas.

Galileo Galilei
No. Galileo no murió en la hoguera condenado por la Inquisición. Tampoco demostró que era la tierra la que giraba alrededor del sol. Ni siquiera fue el primero en proponerlo. El primero en proponerlo fue Aristarco en el siglo III. Y después la teoría fue retomada por el clérigo católico Copernico el siglo anterior a la propuesta de Galileo. Galileo retomó la teoría desarrollada por Copernico añadiendo algunas “pruebas”, como las mareas, que en su mayoría eran causadas o demostraban otras cosas y no el modelo heliocéntrico.

Y sus enemigos fueron otros científicos de la época, que lo denunciaron al poder judicial (entiéndase, la Inquisición) por pura rivalidad. Y con los conocimientos de la época, la Inquisición determinó que no Galileo no había aportado pruebas contundentes que probaran su modelo, por lo que le invitaron a continuar enseñando dicho modelo como una teoría más, y lo condenaron a un retiro domiciliario. Allí Galileo continuó su labor investigadora al lado de sus amigos (entre los cuales habían varios sacerdotes) y finalmente murió confesándose Católico e hijo de la Iglesia.

La Inquisición Española
Sin justificar los errores de la Iglesia al permitir la existencia de la Inquisición, que debió ser algo completamente desvinculado de la Iglesia; conviene desenmascarar la leyenda negra que ha surgido alrededor de la misma, para saber realmente cual fue el error: que la Iglesia ostentara el poder judicial de un país. Centrémonos, pues, en la Inquisición Española.

La Inquisición no condenaba a nadie a pena de muerte, sino que entregaba al acusado al tribunal real que era el único tribunal que podía condenar a muerte. Además, en sus casi cuatro siglos de existencia, los especialistas estiman en unas 9.000 personas las que fueron entregadas a los tribunales reales, muy por debajo de lo que se suele creer. Además, sólo se entregaba al acusado al tribunal real si no se arrepentía de un crimen grave o era reincidente en el mismo.

Por otro lado es cierto que la Inquisición, como todos los tribunales del Antiguo Régimen, torturaba a los prisioneros para hacerlos confesar, pero mucho menos que cualquier otro tribunal. El tribunal completo debía apoyar este método para extraer la información del reo, y se aplicaba en sesiones de máximo quince minutos, siempre que un médico diagnosticara que el reo soportaría la prueba. Para evitar condenas falsas se le invitaba al acusado a confesar sin decirle de que se le acusaba. De hecho, hay documentos históricos que afirman que los reos preferían ser juzgados por la Inquisición antes que por otros tribunales civiles.

Por supuesto, no nos olvidemos de que la Inquisición era un tribunal que estaba bajo el control directo de los Reyes de España, y no de la Santa Sede. Su función era la de mantener el orden civil (que incluía el orden religioso) en el reino, velando por el cumplimiento de las leyes vigentes. Las condenas no eran crímenes, sino la aplicación de la justicia humana a criminales, estemos o no de acuerdo con las leyes de la época. Destacar que, si comparamos este tribunal con el que actualmente tiene EEUU, en el que solo en 2010 un total de 3108 personas estaban en el corredor de la muerte esperando a ser ejecutadas, no parece que la Inquisición fuera tan “negra” para su época.

Finalmente hay que decir que la Iglesia lo tiene claro, aprendiendo de sus errores: En este horizonte se sitúa también el problema de la pena de muerte, respecto a la cual hay, tanto en la Iglesia como en la sociedad civil, una tendencia progresiva a pedir una aplicación muy limitada e, incluso, su total abolición. […] De este modo la autoridad alcanza también el objetivo de preservar el orden público y la seguridad de las personas, no sin ofrecer al mismo reo un estímulo y una ayuda para corregirse y enmendarse (Evangelium Vitae 56). Y, por supuesto, como se puede leer al principio, de lo que no es leyenda negra sino cruda realidad, la Iglesia ha pedido perdón. Y desde aquí secundamos esas disculpas.

La Iglesia no retrasó la ciencia
En muchas ocasiones se dice que si no fuera por la Iglesia ahora viviríamos en un mundo mucho mas avanzado científica y tecnológicamente, porque la Iglesia retrasó el avance científico de nuestra sociedad mucho tiempo. A la luz de la historia se puede ver que esto es completamente falso: la Iglesia no retrasó el avance científico. De hecho, sin profundizar mucho en la historia, podemos encontrar contundentes motivos de esto:

  • La Iglesia conservó la filosofía griega, el derecho romano, la ciencia prerromana, y las obras clásicas durante muchos siglos; copiando dichas obras a mano en los monasterios.
  • Durante siglos, la Iglesia católica desplegó la mayor red social de ayuda y colaboración, lo que permitió que mucha gente la posibilidad formarse.
  • Muchísimos grandes científicos que hicieron enormes avances científicos eran católicos practicantes: Galileo Galilei, Nicolás Copérnico, Alessandro Volta, Georges Lemaître, Alexis Carrel, Pierre de Fermat, Gregorio Mendel, etc.
  • La Iglesia realizó avances científicos en todas las áreas que han sido la base de la ciencia moderna: el primer tratado de cirugía de Europa medieval, el heliocentrismo, medición de la velocidad del sonido, la ley de Boyle-Mariotte, la teoría del big bang, el descubrimiento del efecto Venturi, el descubrimiento de la difracción de luz, las leyes de la genética, y mucho, mucho más…
  • La Iglesia fundó, mantuvo, y amplió las primeras universidades en la historia de occidente; y fundó grandes organizaciones de ayuda social y educativa.

Pero lo más importante que debemos tener en cuenta es que la Iglesia católica no ha estado dos mil años en todo el mundo (de hecho en muchos sitios aún no tiene presencia). Sin embargo, donde ha estado es donde la sociedad tiene los mayores avances científicos y un mayor desarrollo social… ¿Casualidad?

Los sacerdotes no son pederastas
En primer lugar es fundamental reconocer los delitos que algunos miembros del clero de la Iglesia han cometido. Es importante también pedir perdón por no haber reaccionado adecuadamente ante estos casos en su momento, y poner todas las medidas necesarias para evitar que suceda de nuevo. Así pues, lo primero es secundar la respuesta de la Iglesia a los casos que realmente se han dado. ¿Cuál es esta respuesta? Una autocrítica muy dura y un cambio muy serio que puedes conocer en: Abusos contra menores – La respuesta de la Iglesia.

Para hacer honor a la verdad, al inicio del año 2015 y tras las debidas investigaciones se han contabilizado a nivel mundial un total de 4000 casos de abusos cometidos por el 0,2% del clero que existe (fuente). Esto es algo lamentable, y que por supuesto nunca debería haber superado el 0%. Sin embargo, debemos hacernos una idea mas realista de la magnitud de este drama, poniendo algunos datos ejemplificantes:

  • El porcentaje de padrastros que abusan de sus hijas es de un 3,7% (fuente).
  • El 9,6% de todos los estudiantes de EEUU han sido abusados alguna vez por sus profesores (fuente).
  • En Europa el 13.5% de las chicas y el 5.6% de los chicos menores de 18 ha sufrido abusos alguna vez en la vida (fuente).

La realidad es que el 30% de todos los abusos los comete la propia familia de la víctima, el 60% la familia más lejana y los amigos, los extraños están involucrados en un 10% de los casos, mientras que los abusos por parte del clero no se acercan al 0,1% del total.

Ante este drama hay que ser firmes en no permitir ni un sólo caso más; y en hacer lo posible por ayudar a las víctimas de cualquier tipo de abuso, incluido por supuesto los llevados a cabo por miembros del clero de la Iglesia Católica. Pero si a un padrastro, o a un profesor no los llamas de buenas a primeras “pederasta violador de niños” y eso que suponen la abrumadora mayoría de los que abusan; tampoco a un sacerdote hay que llamarlo así, porque la gran inmensa mayoría de los curas son inocentes. Realmente, la mayoría de sacerdotes realmente se preocupan por las personas, dedican su vida al bien común, y no paran de ayudar a los demás a través de multitud de iniciativas.

Como reflexión del bombo mediático que se le da a estos casos, pensad que durante la primera mitad del 2002, los 61 periódicos más importantes de California publicaron 2000 historias de abuso sexual en instituciones católicas, mayormente relacionados con acusaciones pasadas. Durante el mismo periodo, esos periódicos publicaron cuatro historias acerca del descubrimiento del gobierno federal de un escándalo de abuso sexual mucho más largo ―y continuo― en escuelas públicas (Tom Hoopes, CBS News). Y esto es sólo un ejemplo entre miles de casos similares. La pregunta es… ¿Por qué los medios hacen esto?

Inmatriculaciones de la Iglesia Católica
El registro de la propiedad en el que uno le dice al estado que una finca es suya tiene apenas unas décadas de vida, sin embargo hay muchas fincas que existen desde mucho antes de la creación del registro. Inmatricular una finca significa darla de alta por primera vez en el registro de la propiedad como tuya, demostrando previamente dicha propiedad. La Iglesia está contemplada como un caso especial por dos motivos: la gran cantidad de fincas que posee, y las expropiaciones (o desamortizaciones) históricas que ha sufrido. Así pues, si una finca no ha sido inmatriculada previamente por un particular o por el estado, la Iglesia puede reclamar su titularidad mediante un certificado expedido por el obispo ante notario. Esta inmatriculación no se hace efectiva hasta pasados los dos años, en los que cualquiera puede interponer un recurso y de esa forma reclamarle a la Iglesia Católica su titularidad.

La Iglesia no roba nada con las inmatriculaciones. Y aunque quisiera (que no quiere) no puede, ya que existe el plazo de dos años en los que cualquiera puede interponer un recurso ante la inmatriculación. Esto provoca que cada parte exponga sus argumentos y documentos justificativos de la propiedad, y que esta sea modificada de acuerdo a todo eso. Por eso, si alguien demuestra su propiedad de una finca, la Iglesia no puede (ni quiere) registrar su propiedad. De hecho, el hecho de que aún se produzcan inmatriculaciones cuando la ley lleva un par de décadas en vigor demuestra el poco interés de la Iglesia en estos temas, que solo pone al día cuando la situación lo requiere.

Algunos proponen que las iglesias y catedrales pasen a a ser propiedad pública. Sin embargo, la propiedad no depende de lo que uno quiera. A cualquiera le gustaría ser el propietario de un chalé de verano de algún millonario pero eso no justifica su expropiación. Tampoco justifica su expropiación el hecho de que muchos de estos edificios fuesen construidos por la gente del “pueblo”, porque en realidad todos los edificios e incluso tu casa han sido construidos por obreros que pertenecen al “pueblo”, y no por ello deberían expropiarte tu casa. ¿No?

La Iglesia tiene muchas propiedades porque es la institución más antigua del país con casi dos mil años de presencia. Y porque mucha gente ha decidido donar parte de sus bienes en vida o herencia a la Iglesia a la que tanto amaba y que tanto bien le ha hecho. O porque han decidido colaborar con ella de forma altruista o pagada en la construcción de alguna parroquia. ¿Y bajo que derecho alguien va a pasar por encima de la voluntad de esas personas sin respetar su libertad de decidir que hacer con lo suyo? Aún así, la Iglesia en relación al tiempo que lleva en el país, y debido a las múltiples expropiaciones sufridas, no tiene tanto como podría parecer. De hecho, hay muchas organizaciones cuyo número de fincas en relación al tiempo de presencia en el país supera muy ampliamente a la Iglesia Católica.

El caso concreto de la “mezquita” de córdoba, es que se trata en realidad una catedral (y se usa como tal) desde el año 1236. Esto son mas de 750 años de propiedad de la Iglesia Católica sobre la “mezquita”, tiempo más que suficiente como para demostrar su titularidad ante cualquier notario o juez mínimamente imparcial. Su nombre oficial es Catedral de la Asunción de Nuestra Señora. Además, la catedral fue inmatriculada en el año 2006, durante el gobierno del PSOE, el cual no presentó ningún recurso en los dos años posteriores. Tampoco lo hizo ninguna asociación o particular. Sólo recientemente, y por intereses electoralistas e ideológicos se está creando la polémica. Sin embargo, conviene dejar claras las cosas para que los que quieren conocer la verdad, sin prejuicios, propagandismo, intereses electoralistas, o ideologías varias, puedan hacerlo.

La Iglesia y el SIDA
Contrariamente a lo que se suele pensar, las propuestas de la Iglesia católica sobre la sexualidad ayudan a reducir las tasas de infección de las enfermedades de transmisión sexual, entre las que destaca el SIDA. ¿Qué propuesta es esta? La de vivir las relaciones únicamente dentro del matrimonio en fidelidad mutua y exclusiva, que aparte de eliminar el riesgo de contagio, permite vivir mejor el matrimonio.

Así pues, por ejemplo, en Uganda se puso en marcha el método ABC que consiste en un programa de prevención de tres capas, cada una de ellas mas importante que la siguiente:

  1. Abstinencia: Es decir, promover la castidad como la virtud que es, invitando a los jóvenes que esperen al matrimonio para entregarse mutuamente. Si no hay relaciones, no hay posibilidad de contagio de las enfermedades como el SIDA.
  2. Fidelidad: Promover la fidelidad en los matrimonios, de forma que si dos personas solo tienen relaciones entre ellas, y con nadie mas antes, la enfermedad no se puede propagar.
  3. Condon: En casos extremos, el uso de condón como último recurso; que ayuda a reducir la posibilidad de infección (aunque en ningún caso la evita de forma completamente segura).

¿El resultado? Excelente, como demuestran varios informes médicos y sociológicos. Al final está claro que cada uno es libre y puede o no seguir estas directrices, pero proponerlas y promoverlas no obliga a nadie y ayuda a muchos, como los propios datos indican. Así pues, la próxima vez que te digan que la Iglesia tiene la culpa de que se propagan enfermedades como el SIDA porque rechaza el uso del condón, con los datos en la mano de casos como el de Uganda puedes mostrarles la realidad.

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