Ama a tu Esposa

Curso Católico » Reflexiones » Ama a tu Esposa

Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella (Efesios 5, 25).

Ama a tu Esposa
La devaluación del amor está continuamente presente hoy en día. Decimos y hacemos cosas que demuestran más bien un anti-amor: vigilar el móvil de la otra persona, enfadarnos muy fuerte por diferencias de opinión o tareas del hogar, y en los peores casos decir burradas como “yo quiero a mi mujer mucho pero si se me engaña la mato”. Eso no es amor. Dirá San Pablo: Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella (Efesios 5, 25). ¿Y como amó Cristo a la Iglesia? Hasta entregar su propia vida por ella, respetando su libertad incluso cuando lo abandonaron en la Cruz, y cuando no se lo merecía porque lo habían negado y rechazado.

¡Qué meta más alta! Mejor empecemos por consejos más prácticos, concretos y sencillos: De igual manera vosotros, maridos, en la vida común sed comprensivos con la mujer (1 Pedro 3, 7a). O dicho de otra manera: Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas (Colosenses 3, 19). Se nos invita a amar a nuestra mujer empleando de dulzura, comprensión, amabilidad, y servicialidad; evitando gritos, ataques verbales, iras, y cosas similares.

Pero eso no es todo, demos un paso más, algo muy importante: No te dejes seducir por otras mujeres, pues… ¿Por qué apasionarte, hijo mío, de una extraña y caer en brazos de una desconocida? A la postre lo lamentarás, cuando tu cuerpo y tu carne se consuman (Proverbios 5, 20.11). Es decir, no te des al adulterio, a la pornografía o a la masturbación. Tu más bien fíjate únicamente en tu mujer, enamórate de ella más cada día con pequeños gestos, sea tu fuente bendita, disfruta con la esposa de tu juventud (Proverbios 5, 18). En definitiva, tened todos en gran respeto el matrimonio, y el lecho conyugal sea sin mancha; que a los fornicarios y adúlteros los juzgará Dios (Hebreos 13, 4). Porque el matrimonio unido por Dios no se separa hasta la muerte.

Y finalmente, para llevar el amor al extremo, para que supere todas las dificultades hace falta una cosa más: Dios. Busca a Dios, y conoce su amor. Y una vez conozcas como te ha amado Él, y como te ama todos los días, de ti nacerá el amor. No olvides nunca que nosotros amamos, porque Él nos amó primero (1 Juan 4, 19), y únicamente con el amor de Dios un matrimonio puede sobrevivir a las pruebas más difíciles. Por eso es también fundamental que tu esposa sea Cristiana, porque engañosa es la gracia y fugaz la belleza; sólo la mujer que respeta a Yahvé es digna de alabanza (Proverbios 31, 30). Y sólo una mujer y un marido que cuenten con Dios pueden vivir un matrimonio Cristiano autentico basado en un amor autentico, capaz de perdonarlo y amarlo todo. Y lo pueden hacer porque Dios está con ellos, y porque ellos mismos han sido primero… ¡Amados por Dios!

Invitación
¿Quieres saber más? Date una vuelta por nuestro curso y descubrirás cosas realmente interesantes. Por cierto, comentarte que este artículo puede llegar a muchas más personas si lo compartes con tus amigos y familiares a través de Facebook, Twitter, Google+, Whatsapp, de tu página web o blog, o de cualquier otra forma. No lo dudes... ¡Difunde el amor de Dios para que otros se alegren contigo!

« Anterior