¡Enhorabuena, has en­con­tra­do un te­so­ro! Este ar­tícu­lo es par­te de un cur­so que te in­vi­ta­mos a co­no­cer: Curso Católico.

Últimos co­men­ta­rios | Comentarios (pág.6)

Más co­men­ta­rios

Juda(12-06-2021)
Pidamos para que pue­da sa­lir de mi es­ta­do an­sio­so-de­pre­si­vo pron­to, y vuel­va a ben­de­cir a Dios día y no­che.
Padre Nuestro. Ave María. Gloria.
Sandra(09-06-2021)
Estaría bien po­der guar­dar o sub­ra­yar fra­ses y po­der guar­dar­las en al­gún apar­ta­do de la app. Gracias.
Gracias por su su­ge­ren­cia. La ten­dre­mos pre­sen­te para fu­tu­ras ver­sio­nes.
Flavia Urena(09-06-2021)
La paz. Quiero apren­der más so­bre la alian­za del Sinaí.
Puede rea­li­zar las Lectio Divina si así lo desea. No hay nada me­jor que leer la fuen­te ori­gi­nal: la Biblia.
Jorge(09-06-2021)
Siento que la pa­la­bra me hace ver lo dé­bil que soy, y no ten­go fuer­za de vo­lun­tad por­que es­toy ale­ja­do de Él y en ver­dad este cur­so me hace re­fle­xio­nar mu­cho y es­pe­ro se­guir ade­lan­te. Gracias a Dios por el equi­po que tra­ba­ja en esta apli­ca­ción.
Mucho áni­mo. La vo­lun­tad se pue­de en­tre­nar, me­dian­te la pri­va­ción de pe­que­ñas co­sas sen­ci­llas, para cada vez ir au­men­tan­do la di­fi­cul­tad. Pero es im­por­tan­te siem­pre lo­grar­lo, para re­for­zar­la. Eso y re­zar, por su­pues­to. La paz.
Diana María(08-06-2021)
Excelente que re­cuer­den la im­por­tan­cia de re­zar la li­tur­gia de las ho­ras, so­bre todo las ho­ras ma­yo­res Laudes y Vísperas.
Sin duda. Es la ora­ción de la Iglesia.
Alberto(08-06-2021)
Maravilloso tema del amor de Dios. Mil gra­cias.
Nos ale­gra­mos que le agra­de. ¡Dios nos ama! La paz.
José Landero Guerrero(08-06-2021)
Dios exis­te. La no exis­ten­cia de Dios es muy di­fí­cil de ex­pli­car, por no de­cir im­po­si­ble. Dios exis­te y es muy fá­cil lle­gar al co­no­ci­mien­to de su exis­ten­cia, aun­que se sea ateo. Al co­no­ci­mien­to de la exis­ten­cia de Dios se lle­ga ob­ser­van­do la na­tu­ra­le­za, em­pe­zan­do por uno mis­mo. ¿Quién sino Dios ha po­di­do crear un or­ga­nis­mo tan per­fec­to como el ser hu­mano? En el uni­ver­so, y es­pe­cial­men­te en la tie­rra, hay in­fi­ni­dad de co­sas que hay que es­tar muy cie­go para no que­rer ver­las: no hay peor cie­go que el que no quie­re ver que de­mues­tran la exis­ten­cia de Dios. Basta ob­ser­var el reino ani­mal o ve­ge­tal para ver que no se han po­di­do au­to­crear, em­pe­zan­do por el ser hu­mano. ¿Quién lo ha crea­do? ¡¡Dios!!. He oído y leí­do so­bre el Big Bang, pero na­die dice con ro­tun­di­dad: por qué, cómo y cuán­do se pro­du­jo esa mega ex­plo­sión y cuál fue su ori­gen. Ni cómo de esa ex­plo­sión cós­mi­ca na­cie­ra la vida en la tie­rra. El li­bro del Génesis ex­pli­ca de for­ma fi­gu­ra­da, teo­ló­gi­ca o vir­tual la crea­ción de la tie­rra y del hom­bre; pero a Dios no le hace fal­ta man­char­se las ma­nos de ba­rro para ha­cer un mu­ñe­co adul­to de ba­rro, dar­la vida e in­du­cir­lo en un coma para ex­traer­le una cos­ti­lla y de ella ha­cer una mu­jer, y en eso se ba­san los in­cré­du­los para de­cir que es im­po­si­ble que de una pa­re­ja ha­yan na­ci­do mi­llo­nes de per­so­nas en dos mil años. Dios que es amor y mi­se­ri­cor­dia in­fi­ni­ta, le bas­ta desear una cosa para que se con­vier­ta en reali­dad. ¡¡Quien no crea que Dios exis­te, que lo de­mues­tre, si pue­de!!
Saludos. Unas co­sas y otras no es­tán re­ñi­das. Quizás sean te­mas com­pli­ca­dos tan­to a ni­vel teo­ló­gi­co como cien­tí­fi­co, pero bas­ta con sa­ber que el que pro­pu­so la teo­ría del Big Bang, por ejem­plo, fue un sa­cer­do­te ca­tó­li­co bel­ga: Georges Lemaître. De he­cho, la co­mu­ni­dad cien­tí­fi­ca no acep­tó en un pri­mer mo­men­to esa teo­ría por­que de­mos­tra­ba la exis­ten­cia de la crea­ción (frente a la an­ti­gua creen­cia de que el Universo era eterno) y, por tan­to, de la ne­ce­si­dad de un crea­dor: Dios. Además, como bien dice us­ted, la com­ple­ji­dad y be­lle­za de la crea­ción nos mues­tra a Dios mis­mo. La paz.
Elfi Abelardo Latin Donis(07-06-2021)
Muy bo­ni­to
Sin duda, Dios es lo más bo­ni­to.
Rosa Argentina Guzmán Mendieta(06-06-2021)
Me lla­ma mu­cho la aten­ción, de dar­me cuen­ta cada día del amor in­men­so que Dios me tie­ne en su di­vi­na mi­se­ri­cor­dia para con­mi­go. Tengo Fe de que todo a par­tir de hoy em­pe­za­ra a mar­char bien. Reconozco que yo sin Dios no ten­go un ca­mino co­rrec­to para mi vida. Deseo gran­de­men­te en­ri­que­cer­me de co­no­ci­mien­tos de nues­tra re­li­gión, nues­tra Fe ca­tó­li­ca.
Esperamos que este cur­so ca­tó­li­co le ayu­de a con­se­guir esos co­no­ci­mien­tos. No ol­vi­de que Dios quie­re nues­tra fe­li­ci­dad, no po­ner par­ches a nues­tra vida. La Fe es un ca­mino, poco a poco.
Oscar Francisco Abalos (06-06-2021)
Ruego a Dios al­tí­si­mo me ayu­de a ala­bar­le per­ma­nen­te­men­te…
Que así sea. Y en cual­quier caso, al me­nos, nun­ca per­der la es­pe­ran­za.
Matías(05-06-2021)
Bien cla­ro, ben­di­cio­nes.
Gracias. La paz.
Matías(05-06-2021)
Muy bueno todo. Actualiza y orien­ta a la for­ma co­rrec­ta de di­ri­gir­se a Dios Trino.
Nos ale­gra­mos que sea así. Ese es el ob­je­ti­vo: fo­men­tar la re­la­ción con Dios, que tan­to nos ama.
Gerardo Cazares(03-06-2021)
Está muy com­ple­ta la evan­ge­li­za­ción so­bre la ido­la­tría, y sir­ve tam­bién para que no nos de­je­mos en­ga­ñar por per­so­nas que nos di­cen idó­la­tras por te­ner imá­ge­nes en el tem­plo.
La ver­da­de­ra ido­la­tría está en el co­ra­zón del hom­bre, tal y como Jesús mis­mo afir­ma: Lo que sale de den­tro es lo que hace im­pu­ro al hom­bre (Marcos 7, 15b). Así pues, no de­be­mos ig­no­rar todo aque­llo ex­terno que toma en nues­tra vida el lu­gar de Dios. La paz.
Luis Hernan Useche(02-06-2021)
Éste ar­tícu­lo me es muy cla­ro, y agra­dez­co a Dios y a us­te­des por per­mi­tir­me co­no­cer la his­to­ria del pue­blo de Israel, so­bre todo en éste acon­te­ci­mien­to del Exilio, para com­pren­der de dón­de vie­nen mis su­fri­mien­tos, que son la paga de mis pe­ca­dos. Pero tam­bién la mi­se­ri­cor­dia de Dios, que no me aban­do­na. Gracias.
Nos ale­gra­mos que le ayu­de, sin em­bar­go esto es sólo una par­te de la his­to­ria. También exis­te el su­fri­mien­to de los inocen­tes, del cual Cristo es el ma­yor ex­po­nen­te y una Palabra para to­dos. ¡Ánimo! ¡Siga ade­lan­te en el cur­so!
José Luis López Rodríguez(02-06-2021)
Me pa­re­ció muy agra­da­ble el vol­ver a re­to­mar los co­no­ci­mien­tos de nues­tra Fe ca­tó­li­ca y so­bre todo la ma­ne­ra en la que nos mo­ti­va apren­der en el pró­lo­go, ayer en la no­che recé esta ora­ción y dor­mí muy en paz.
Nos ale­gra­mos de ello. Conviene per­se­ve­rar has­ta el fi­nal. ¡Ánimo!
Elena Elizabeth Gonzales Robles(02-06-2021)
La Eucaristía es la má­xi­ma co­mu­ni­ca­ción que ten­go, y pro­fun­di­zar en mi fe será una opor­tu­ni­dad para cre­cer en Dios y amar su in­fi­ni­ta mi­se­ri­cor­dia.
La Eucaistía es el ma­yor re­ga­lo. De he­cho, un ca­pí­tu­lo en­te­ro del cur­so está de­di­ca­do a ella. La paz.
Ramonn Duran(01-06-2021)
La paz… Muy bueno este cur­so. Dios les ben­di­ga.
Gracias por su va­lo­ra­ción. Dios le ben­di­ga a us­ted tam­bién. La paz.
Ricardo Murillo(01-06-2021)
Realmente es im­por­tan­te ini­ciar to­dos los días dan­do glo­ria a Dios, y de esta for­ma me­di­tan­do la pa­la­bra en la Lectio Divina.
Sin nin­gún tipo de duda. ¡Ánimo!
Ricardo Murillo(01-06-2021)
Muy bueno me pa­re­ció esta for­ma­ción, se la re­co­mien­do a to­dos los ca­te­quis­tas para ob­te­ner ma­yor cre­ci­mien­to es­pi­ri­tual.
¡Nos ale­gra­mos de ello! Que todo sea para ma­yor Gloria de Dios y bien de los hom­bres. La paz.
Luz Jimenez(01-06-2021)
Esta pa­la­bra me da ani­mo por­que, aun­que cai­ga, Dios en su in­fi­ni­ta mi­se­ri­cor­dia me re­ci­be si me arre­pien­to ver­da­de­ra­men­te.
Así es. No nos can­se­mos nun­ca de arre­pen­tir­nos.
Martincho Molina(01-06-2021)
Benditas las per­so­nas, el gru­po de tra­ba­jo que reali­zo la app. El pro­yec­to es es­plén­di­do, la ten­go hace años y me hace mu­cho bien. Me atra­jo nue­va­men­te a la ver­dad del evan­ge­lio y del tes­ti­mo­nio que Dios dejó en la his­to­ria por amor al hom­bre y a la crea­ción. Gracias a los rea­li­za­do­res y que el Eterno los ben­di­ga y María los pro­te­ja.
Muchas gra­cias. Gloria a Dios por todo.
Martincho Molina(01-06-2021)
Pidamos para que Dios que es uno y trino, eter­na ma­jes­tad, nos de­rra­me su mi­se­ri­cor­dia por tan­tos pe­ca­dos co­me­ti­dos y nos lle­ve con un so­plo vic­to­rio­so al fin de esta pan­de­mia. Pidamos al Señor, y que nues­tra Madre nos pro­te­ja con su amor.
Padre Nuestro. Ave María. Gloria.
Mayela Barrantes(31-05-2021)
Puedo dar tes­ti­mo­nio del amor de Dios en mi vida, pues aun cuan­do tuve mo­men­tos que ni yo mis­ma me hu­bie­ra acep­ta­do, sen­tí Su alien­to en mi hom­bro. En los mo­men­tos de ma­yor so­le­dad, por el aban­dono, la au­sen­cia y la trai­ción, solo Dios es­ta­ba en mi do­lor y llan­to, y… ¡Siempre, siem­pre me le­van­tó con su mano para se­guir ade­lan­te! Me dio for­ta­le­za, es­pe­ran­za y con­sue­lo. No exis­te do­lor que no se pue­da su­perar con la ayu­da de Dios. El solo desea que sea­mos fe­li­ces. El agra­de­ci­mien­to solo se le pue­de ex­pre­sar, agra­dán­do­lo de la ma­ne­ra que más le agra­da: con la con­ver­sión cons­tan­te, por­que sa­be­mos que en to­das las co­sas in­ter­vie­ne Dios para bien de los que le aman (Rom 8, 28).
Efectivamente, Dios que es Agápē, sólo quie­re nues­tro bien. Dios la ben­di­ga. La paz.
Mayela Barrantes(31-05-2021)
En los pla­nes de Dios pon­go mi es­pe­ran­za, res­ca­to esta vir­tud teo­lo­gal: Esperanza. Significa con­fian­za, ex­pec­ta­ti­va, se­gu­ri­dad, de­seo ex­pec­tan­te y ca­mino para lle­gar a Dios. Esperando con­tra toda es­pe­ran­za, como Abraham (Rom 4, 18), la es­pe­ran­za cris­tia­na es con­fian­za de po­der con­se­guir la meta. Esperamos lo que no ve­mos (Rom 8, 25). La es­pe­ran­za ex­pre­sa la con­fian­za en la ayu­da de Dios y la as­pi­ra­ción o ten­sión ha­cia la ple­ni­tud del ser hu­mano, a su fe­li­ci­dad. Nos apo­ya­mos en las pro­me­sas de Dios, que es siem­pre fiel (Heb 10, 23). En las si­tua­cio­nes más di­fí­ci­les y des­es­pe­ran­za­das, hay que es­pe­rar con­tra toda es­pe­ran­za (Rom 4, 18). Que se­ria del hom­bre o mu­jer si no de­po­si­ta­mos nues­tra es­pe­ran­za en Dios, en el lar­go y mu­chas ve­ces te­dio­so ca­mino de la vida. La ayu­da de tan­tos bue­nos sa­cer­do­tes y lai­cos com­pro­me­ti­dos tam­bién es sig­ni­fi­ca­ti­va en tiem­pos de cri­sis es­pi­ri­tual. El tes­ti­mo­nio de amor que se re­ci­be, tam­bién ayu­da en el ca­mi­nar per­so­nal. La pro­me­sa es fiel, ve­le­mos de dia y de no­che, no se sabe la hora. El Señor nun­ca nos suel­ta de su mano, creo en esto.
¿Qué se­ría de no­so­tros sin la es­pe­ran­za? Es una bue­na pre­gun­ta, no en vano el ma­ligno se em­pe­ña en de­ses­pe­rar­nos. ¡No per­da­mos la es­pe­ran­za! ¡Ánimo!
Maria Isabel Varas Torrejon(31-05-2021)
El Señor eli­ge al de­bil, al hu­mil­de, al po­bre, al puro de co­ra­zón, para en­viar­los a su mi­sión, y en el ca­mino los va ins­tru­yen­do, les va in­fun­dien­do sa­bi­du­ria, for­ta­le­za, cien­cia, tam­bien Fé, Esperanza y Caridad. El lla­ma y acom­pa­ña, en la mi­sión, guía en el sen­de­ro y ha­bla por boca del cre­yen­te: no lo deja solo, lo am­pa­ra, lo pro­te­ge, lo lle­na de Luz y mi­se­ri­cor­dia du­ran­te todo el ca­mino, de prin­ci­pio a fín. Mantiene en el que cree el co­ra­zón ar­dien­do y el alma in­quie­ta y an­sio­sa por lle­gar al fi­nal del ca­mino con la mi­sión cum­pli­da. Y así re­ci­bir del Señor la co­ro­na de la glo­ria.
Dios tam­bién eli­ge a los pe­ca­do­res y los lla­ma a con­ver­sión. Dichosos aque­llos, unos y otros, que si­guen el ca­mino de Dios has­ta el fi­nal. La paz.
Carolina(31-05-2021)
Soy ca­tó­li­ca y ne­ce­si­to se­guir apren­dien­do de la Biblia.
Pues es­pe­ra­mos que este cur­so ca­tó­li­co le ayu­de a ello. No dude en lle­gar has­ta el fi­nal. ¡Ánimo!
Roxana(29-05-2021)
Cada vez des­cu­bro más el amor in­fi­ni­to de Dios ha­cia el ser hu­mano. Y cómo en su pa­la­bra nos ha­bla aca­da uno de no­so­tros.
¡Nos ale­gra­mos de ello! ¡La paz!
Michel Polledo(29-05-2021)
Me fas­cino el ar­tícu­lo, acla­ran­do va­rias in­te­rro­gan­tes exis­ten­cia­les. Hoy, sa­ba­do 29 de mayo del 2021, lo usa­ré en un tema so­bre el tema de vi­vir. Gracias por todo.
Gracias a us­ted, le desea­mos lo me­jor. La paz.
Mayela Barrantes(29-05-2021)
Que el Creador de nues­tra vida, con­vier­ta en rui­nas nues­tros pa­la­cios ido­lá­tri­cos y nos abun­de en obe­dien­cia. Sin su fuer­za nada po­de­mos.
Que Dios nos re­ga­le la fuer­za para ser Santos.
Ana Catalina(28-05-2021)
A me­nu­do pasa que no re­ci­bi­mos una for­ma­ción es­pi­ri­tual ade­cua­da, ni tam­po­co un ejem­plo de vida como Dios man­da, y nos cria­mos y va­mos por el mun­do como ani­ma­li­tos, to­man­do y ha­cien­do se­gún me­jor nos sa­len las co­sas. Particularmente, siem­pre sen­tí cu­rio­si­dad y mu­chí­si­ma atrac­ción por Jesucristo, por la Virgen Santísima y toda la Iglesia Católica. Siendo ado­les­cen­te en­tra­ba sola a la Iglesia. Después, de adul­ta, nun­ca en­con­tré apo­yo ni di­rec­ción. Recién cuan­do acom­pa­ñé a mi hija a ca­te­que­sis fa­mi­liar, pude en­con­trar y en­ten­der un mon­tón de co­sas de la vida y, so­bre todo, de la Palabra del Señor… ¡Casi mue­ro del te­rror al ver lo erra­da que es­ta­ba en el ca­mino! Siempre creí q ha­cía lo co­rrec­to, era doña per­fec­ti­ta… ¡Un ho­rror! Pura so­ber­bia es lo que ha­bia en mi co­ra­zón. Y así cre­cí y me for­mé. Muchas cri­ti­cas re­ci­bí, pero nin­gún buen con­se­jo… ¡Ojo! Que tal vez no lo sa­bían tam­po­co… Hoy, en este nue­vo ca­mino y ya de muy gran­de lo pue­do com­pren­der y, por eso, me atre­vo a com­par­tir­lo. Hoy mi hija ya es adul­ta y pron­to, si Dios quie­re, será do­cen­te. Pero me sien­to en la obli­ga­ción de co­rre­gir un mon­tón de co­sas que le fui en­se­ñan­do a lo lar­go de su in­fan­cia. Más con el ac­cio­nar que con las pa­la­bras que es­tán mal. La so­ber­bia es lo peor que le pue­de pa­sar a ser hu­mano, co­rroe el alma y des­tru­ye todo a su al­re­de­dor. Espero po­der en­men­dar an­tes de par­tir de este mun­do, si hay algo que real­men­te me due­le es sa­ber que ja­más po­dré ver el ros­tro de mi Señor, to­car sus Santas Manos, be­sar Sus Llagas. El san­to te­mor a Dios es lo que me sal­vó de mu­chi­si­mas co­sas ma­las que po­dría ha­ber caí­do en mi ju­ven­tud sin una fa­mi­lia es­ta­ble, sin mamá, papá aban­do­na­do, etc; pero po­dia oir Su Voz y ver Sus Ojos que me ad­ver­tían… ¡Gloria a Dios por eso! Y asi man­te­ner­me a sal­vo de las in­fi­ni­tas ten­ta­cio­nes del ma­ligno. Hoy bus­co in­can­sa­ble­men­te el ca­mino co­rrec­to, oja­lá lo­gre to­das las me­tas y co­rri­ja tam­bién a mi es­po­so e hija. ¡Así sea! ¡Bendiciones!
Gracias por com­par­tir su his­to­ria, que Dios la ben­di­ga. Siga el ejem­plo de Santa Mónica, y há­ble­le más a Dios de su fa­mi­lia que lo que ha­bla aho­ra a su fa­mi­lia de Dios. La paz.