Cristianos en verano

Curso Católico » Reflexiones » Cristianos en verano

Por tanto, hermanos míos queridos y añorados, mi gozo y mi corona, manteneos así firmes en el Señor, queridos (Filipenses 4, 1).

Cristianos en verano
Cuando llega el verano nos vamos de vacaciones a la playa, o de turismo a alguna ciudad bonita. Otros no tenemos tanta suerte y nos vamos a una casa de un pequeño pueblo, o simplemente nos quedamos en nuestra casa pero tomándonos las cosas con relax. Si vamos a la playa buscamos una bonita, con un precio asequible, y planificamos algunas visitas turísticas a lugares cercanos. Aunque nada se compara con planificar el viaje turístico a alguna gran ciudad como París, Roma, o similares. Eso si que lleva trabajo, pero se hace muy a gusto, porque luego lo disfrutaremos. Incluso con los planes de verano más económicos siempre planeamos alguna escapada o algo similar.

Pero… ¿No nos olvidamos de algo? Claro que sí. Piénsalo. ¿En cuantos de tus viajes o escapadas has planificado algo con Dios? Normalmente, si por ejemplo estamos visitando París, y caemos en la cuenta de que es domingo, igual se nos ocurre acercarnos a alguna Iglesia, siempre que no cueste mucho de encontrar o nos quite mucho tiempo. ¿En cuantos de tus viajes has planeado un tiempo para Dios? ¿O quizás hacer laudes o vísperas? Incluso si no te vas de viaje, y te dedicas a pequeñas escapadas… ¿Por qué no alguna con Dios? Hay muchas opciones, unos días de retiro espiritual, una pequeña estancia en un monasterio o similar, o incluso una peregrinación. Tener siempre a Dios presente es muy importante para vivir y actuar adecuadamente, por esto, estaré siempre recordándoos estas cosas, aunque ya las sepáis y estéis firmes en la verdad que poseéis (1 Pedro 1, 12).

Muchos Cristianos hemos tomado la mala manía de descansar de Dios en verano. Pero te advierto que el maligno no se toma vacaciones, y si tu abandonas a Dios te pasará factura, porque estás abandonando la Vida. ¿Cómo pretendes descansar si te olvidas del que te regala el descanso? Al final muchas veces terminamos las vacaciones de verano más cansados que al principio. Por eso en verano (y siempre), si realmente deseas descansar busca primero a Dios, pues descansar en Él es el mejor descanso posible. Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se os darán por añadidura (Mateo 6, 33). Luego de tener eso claro, planifica tus vacaciones teniendo en cuenta a Dios. Y verás como este verano será diferente a los demás. Porque con Dios, todo es mejor… ¡Pues Él te ama!

Invitación
¿Quieres saber más? Date una vuelta por nuestro curso y descubrirás cosas realmente interesantes. Por cierto, comentarte que este artículo puede llegar a muchas más personas si lo compartes con tus amigos y familiares a través de Facebook, Twitter, Google+, Whatsapp, de tu página web o blog, o de cualquier otra forma. No lo dudes... ¡Difunde el amor de Dios para que otros se alegren contigo!

« Anterior