1. Plan de vida

Curso Católico » Plan de vida

Porque en otro tiem­po fuis­teis ti­nie­blas; mas aho­ra sois luz en el Señor. Vivid como hi­jos de la luz.
- Efesios 5, 8

Presentación En esta sec­ción he­mos re­co­pi­la­do un re­cor­da­to­rio de los há­bi­tos que se pro­po­nen a me­di­da que vas com­ple­tan­do el cur­so, for­man­do una pro­pues­ta de plan de vida ca­tó­li­co cuyo ob­je­ti­vo es ayu­dar­te a vi­vir re­co­rrien­do el ca­mino de la Vida. La pro­pues­ta está di­vi­di­da en ta­reas dia­rias, se­ma­na­les, men­sua­les y anua­les; y han sido ex­traí­das di­rec­ta­men­te de los con­te­ni­dos del cur­so. Esta pro­pues­ta es muy útil si se vive en la gra­tui­dad y sin mo­ra­lis­mos. Es de­cir, que si quie­res ha­cer­lo y no pue­des, haz la par­te que pue­das y pide a Dios de co­ra­zón que te per­mi­ta ha­cer el res­to cuan­do Él lo vea con­ve­nien­te. Delante de cada ta­rea se in­di­ca la sec­ción del cur­so en la que se pro­po­ne, y a par­tir de la cual con­vie­ne po­ner­la en prác­ti­ca.

Plan Diario

1.4
Recordar siem­pre que… ¡Dios me Ama!
2.1
Breve Examen de Conciencia an­tes de dor­mir.
2.3
Rezar la ora­ción She­má Israel por las ma­ña­nas.
3.4
Rezar la ora­ción con­tra el ma­ligno con­ti­nua­men­te.
4.2
Rezar Laudes y Oficio por las ma­ña­nas des­pués del Shemá.
4.4
Poner siem­pre en prác­ti­ca to­das las vir­tu­des.
4.10
Llevar una cruz vi­si­ble e iden­ti­fi­ca­ti­va como ca­tó­li­cos.
Plan Semanal
1
Entrar a este cur­so y con­ti­nuar avan­zan­do en él.
1.4
Ir a Misa los do­min­gos y fies­tas de pre­cep­to.
2.5
Hacer una Lec­tio Divina para ha­blar con Dios.
3
Laudes en fa­mi­lia el do­min­go por la ma­ña­na.
4.3
Abstenerse de car­ne to­dos los vier­nes.
Plan Mensual
1.4
Acudir a la Confesión Sacramental con un Sacerdote.
2.11
Rezar el Santo Rosario y pe­dir por in­ten­cio­nes del Papa.
3.1
Dar en li­mos­na el diez­mo o lo que pue­da per­mi­tir­me.
4.3
Ayunar un vier­nes de cada mes de co­mi­da y otras co­sas.
Plan Anual
1.4
Pedir ayu­da al Sacerdote cuan­do la ne­ce­si­te.
3.1
Signo de des­pren­di­mien­to de bie­nes y di­ne­ro.
3.2
Signo de desa­pe­go afec­ti­vo y po­ner a Dios el pri­me­ro.
3.3
Signo se­rio de aban­dono de to­dos los ído­los.
3.4
Renunciar al ma­ligno en la Vigilia Pascual.
4.3
Ayunar el miér­co­les de Ceniza y el Viernes Santo.
4.10
Participar de la evan­ge­li­za­ción pa­rro­quial.

Invitación Aunque esta pro­pues­ta es útil como base de vida ca­tó­li­ca en mu­chos ca­sos, si lo veis con­ve­nien­te po­déis rea­li­zar mo­di­fi­ca­cio­nes so­bre la mis­ma. Pero mi­rad: el que siem­bra con mez­quin­dad, co­se­cha­rá tam­bién con mez­quin­dad; el que siem­bra en abun­dan­cia, co­se­cha­rá tam­bién en abun­dan­cia (2 Corintios 9, 6). Por eso.. ¡Sé ge­ne­ro­so con quien ha sido ge­ne­ro­so con­ti­go! Además, re­cor­dad que no se pue­de ser ca­tó­li­co solo, por­que ten­de­mos a ha­cer­nos una re­li­gión a nues­tro gus­to, co­gien­do úni­ca­men­te lo que nos in­tere­sa y des­pre­cian­do el res­to de co­sas. Por eso, con­vie­ne te­ner pre­sen­te que te­ne­mos de­trás una gran co­mu­ni­dad, que es la Iglesia, con sus pas­to­res a la ca­be­za, a la que po­de­mos y de­be­mos acu­dir para vi­vir la Fe en co­mu­ni­dad.