8 – ¿Y ahora qué?

Curso Católico » 8 – ¿Y ahora qué?

Si alguno de vosotros carece de sabiduría, que la pida a Dios, que da a todos generosamente y sin echarlo en cara, se la dará (Santiago 1, 5).

Busca la Sabiduría
La sabiduría siempre ha sido un bien muy preciado, pues es mayor ganancia que la plata, es más rentable que el oro (Proverbios 3, 14); y por ello es importantísimo adquirirla. La sabiduría te permite conocer mejor a Dios, pues toda la sabiduría procede de Él. La sabiduría guiará prudentemente en el camino de tu vida: cuando camines, no vacilarán tus pasos, y si corres, no tropezarás (Proverbios 4, 12); pues la sabiduría te llevará por el camino de la vida. Lo más importante que debes saber sobre la sabiduría es que el temor de Yahvé es el principio del conocimiento: los necios desprecian la sabiduría y la instrucción (Proverbios 1, 7). El conocimiento humano sin Dios, es conocimiento vacío que no te enseña a vivir, ni te muestra que es lo mejor para tu vida. Dios ilumina el conocimiento humano y hace de él sabiduría para la vida, pero el camino de los malos es tenebroso, no saben donde tropiezan (Proverbios 4, 19). Así pues, conoce a Dios primero, y todo el conocimiento humano y la instrucción que posees te serán verdaderamente útiles y buenas para ti.

El camino de la sabiduría pasa por aceptar la corrección, especialmente cuando esta viene de Dios, porque Yahvé reprende a quien ama, como un padre a su hijo amado (Proverbios 3, 12). De esta forma te aseguras ir siempre por el camino de la vida, el camino de Dios, que te lleva a la Salvación. Rechazar la corrección implica seguir desviado del camino del bien: seguir muerto. Por eso acepta siempre la voluntad y la Palabra de Dios, porque es Yahvé quien da la sabiduría y de su boca brotan el saber y la prudencia (Proverbios 2, 6). ¿Cómo buscar la sabiduría de Dios? A través de su Palabra y de los documentos del Magisterio de la Iglesia, que te enseñarán prudentemente sobre todas las cosas. Esta sabiduría es el alma que necesita el conocimiento científico y humano para cobrar verdadero sentido y utilidad. Por eso es importantísimo buscar activamente la Sabiduría desde ya. No nos podemos contentar con no saber. Aférrate a la instrucción, no la sueltes; consérvala, porque te va la vida en ello (Proverbios 4, 13). Y por todo esto te invito encarecidamente hoy… ¡Conoce a Dios, que te ama!

Magisterio de la Iglesia
Nuestra Santa Madre Iglesia, inspirada por Dios, tiene la función de enseñar a todos los Cristianos. Esto lo hace de muchas formas y en muchas ocasiones, pues el temor de Yahvé es el principio del conocimiento: los necios desprecian la sabiduría y la instrucción (Proverbios 1, 7). Por eso es importantísimo no ser necio y conocer esta instrucción para vivir rectamente según la voluntad de Dios, que es la que nos hará felices. ¿Qué enseña la Iglesia sobre la regulación de la natalidad? ¿Por qué se opone al aborto? ¿Cómo vive un Cristiano su vida diaria? Todo esto y mucho más puedes encontrarlo en el Magisterio de la Iglesia. Pues no hay sabiduría, ni prudencia, ni consejo frente a Yahvé (Proverbios 21, 30). Él, que te ha creado, sabe lo que te conviene, y te lo explica para que vivas feliz, porque… ¡Dios te ama! A continuación se exponen algunos ejemplos de documentos muy importantes que poco a poco conviene conocer:

Vive como Católico
Aunque la sabiduría es absolutamente necesaria, al final se nos juzgará por las obras de la Fe, por si hemos amado o no, pues al atardecer de la vida, seremos examinados en el amor (San Juan de la Cruz). Es por ello que nunca debemos cansarnos de poner en práctica la forma de vida Cristiana, y de pedirle a Dios que haga crecer en nosotros el hombre nuevo capaz de amar hasta el extremo, como Él mismo hizo. Por ejemplo, San Pablo decía: Todo lo puedo en Aquel que me da fuerzas (Filipenses 4, 13). San Pablo había conocido a Cristo, y su gracia le transformó en uno de los mayores predicadores y Santos de la Iglesia. Lo mismo les ocurrió a otros Santos como San Francisco de Asís, Santa Teresa de Jesús, o Santo Domingo de Guzmán; que tras conocer a Dios, pudieron llevar a la práctica hasta el extremo el Evangelio de Cristo. Por eso es importantísimo tener una experiencia personal con Dios. Porque conocer a Dios te da la fuerza para hacer muchas cosas, que de otra forma son imposibles, porque nosotros somos limitados.

Por supuesto, ves poco a poco para evitar “quemarte”, pero nunca jamas dejes de lado a Dios. Primero, lo que seguro puedes hacer es rezar: pide a Dios la gracia de vivir según su Voluntad. Después pasa a formarte a través del Magisterio de la Iglesia, pero sobre todo busca conocer a Dios en tu vida: tener un encuentro personal con Él, pues eso es el motor que inicia toda la vida de Fe. No olvides, por supuesto, abandonar tu pesada carga si en algún momento la recuperas por accidente. A partir de ahí, simplemente emplea cada vez más todas las gracias que Dios te regala, viviendo como un Cristiano. Ten en cuenta que las más complicadas son las más necesarias: la humildad y la caridad. Y para ello es posible que tengas que pasar varias veces por la noche oscura del alma… ¡En esos momentos, no dudes! Y sobre todo busca a Dios, porque Él puede hacer que te sea sencillo hacer lo que ahora te resulta imposible. Ten en cuenta que no todo el que me diga Señor Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos (Mateo 7, 21). Pero si tu quieres, poco a poco, Dios lo hará posible en ti, porque… ¡Te ama!

Vive en la Iglesia
Finalmente, recuerda que no se puede ser Cristiano por cuenta propia. Vivir en el seno de la Iglesia es fundamental para fortalecer y ejercitar tu Fe, así como para no desviarse del camino de la Vida. Así pues, conviene participar del día a día de la parroquia en la medida de lo posible, en algún grupo de la pastoral o en algún movimiento, o simplemente asistiendo de forma regular todo lo que organiza. Además, a continuación os damos a conocer algunas de las iniciativas Católicas más importantes que podéis encontrar en Internet, y a las que te invitamos que conozcas: portales de noticias, blogs muy interesantes, vídeos, portales de participación ciudadana, portales de información, apologética, etc. ¡La Iglesia posee una gran variedad, incluso en la red!

Práctica
La vida propia del Católico es vivir en un estado de formación continua, abierto siempre a la Voluntad y el amor de Dios, así como a su corrección. Por eso, aparte de continuar viviendo con el plan de vida que os proponemos, y de participar de la vida de la Iglesia como Católico; y dado que las cosas se suelen olvidar… ¿Qué te parece volver a empezar el curso otra vez? Recuerda que lo importante no es saber sino vivir, y… ¡Seguro que lo vives ahora de una forma mas intensa y mejor!





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